«Me pongo a llorar y no sé por qué»
El llanto sin causa aparente
Llega en un momento cualquiera, sin motivo claro, y se va igual de rápido. No es debilidad ni un retroceso: es algo que quedó pendiente y busca salida. Suele aparecer cuando por fin baja la exigencia del día.
- Dejarlo pasar sin pelearlo. Aguantarlo suele hacerlo más largo, no más corto.
- Contarlo con alguien una vez. No hace falta explicarlo bien para que sirva.
Cuando no dan ganas
Ánimo y desánimo después del temblor. Miércoles 18 de noviembre de 2026, 7:00 p.m. Dos horas, en vivo por internet, con la Dra. María del Pilar Molano Vallecilla, psicóloga clínica.
Esto es material de formación y no reemplaza una consulta clínica. Si lo que siente le está pesando hoy, la Línea 106 es gratuita y atiende en todo el país. Si hay riesgo para su vida o la de otra persona, marque el 123.